POLUCIÓN LUMÍNICA

Como todos los tipos de contaminación, la lumínica se debe al mal uso de los recursos disponibles en esta área o a la utilización de recursos más baratos pero menos adecuados.

La podemos definir como la luz que no se aprovecha con la finalidad de iluminar distintas zonas de la ciudad como calles, edificios, rutas, carteles, etc... y se difunde en la atmósfera, generando una iluminación deficiente y un gasto energético inútil.

¿ Por qué debe preocuparnos?

Si las instalaciones lumínicas no están bien diseñadas o no son adecuadamente instaladas pueden resultar costosas e ineficientes, generando distintos problemas:

  1. Encandilamiento: El encandilamiento debido a instalaciones de luz deficientes puede perjudicar a peatones, ciclistas y conductores (incluso de barcos y aviones) creando riesgos más que ayudando a la prevención y seguridad en el tránsito en general. El encandilamiento ocurre cuando se puede ver directamente la luz del artefacto lumínico o del foco de luz.
  2. Desperdicio de energía: Artefactos ineficientes en su diseño o instalación generan pérdidas de energía que se traducen en altos costos de mantenimiento y operación e incrementan la polución ambiental a partir de la necesidad de generar energía extra (más de la necesaria), debido a la cantidad de energía que se pierde.
  3. Iluminación del cielo: Una gran fracción de la luz que se dispersa directamente hacia arriba, crea una iluminación adversa del cielo nocturno sobre nuestras ciudades perjudicándonos en la observación de los astros. Además del ahorro de costos, un cielo menos resplandeciente por la luz difusa que desperdiciamos, permitirá a las futuras generaciones disfrutar la belleza de las estrellas y los niños podrán ser estimulados a observar, aprender y quizá por esta vía acceder a distintos campos de la ciencia.
  4. Invasión de luz en propiedad privada: Una mala iluminación, por ejemplo en un barrio, ilumina en forma inadecuada las casas del vecindario, penetra a través de las ventanas de los dormitorios, molesta para dormir y crea una visión poco atractiva de la zona.
  5. Efectos en plantas y animales: La luz nocturna altera la actividad de varios serves vivos. En el caso de insectos la luz nocturna es capaz de producir un desequilibrio ecologico notable. Algunos pájaros pueden desaparecer; mamiferos, reptiles y anfibios son alterados en sus habitos. La fisiología de las plantas, la fotosíntesis y el crecimiento son alterados por la luz nocturna produciendo envejecimiento prematuro de algunas especies. Efectos negativos en algunas cosechas ya han sido documentados asi como la alteracion de las funciones fisiologicas y metabolicas en el ganado

 

 

Una iluminacón exterior eficiente

Una iluminacón exterior efectiva y eficiente puede ofrecernos mayor seguridad y ahorro de energía y costos. Hay varias medidas que se pueden tomar para mejorar los ahorros de energía. Están disponibles muchas fuentes lumínicas nuevas que generan mucha más uz por unidad de energía. La mayoría de los artefactos nuevos ofrecen mejor control de la luz, dirreccionándola a donde es necesaria en lugar de perder una gran cantidad de luz producida por la lámpara en todas direcciones.

    La eficiencia de la lámpara se mide en lumens/watt. Un lumen es una unidad para medir la cantidad de luz; un watt es una unidad para medir la cantidad de energía eléctrica utilizada. La lámpara que da mayor cantidad de lumens/watt es la más eficiente.Podemos considerar algunos tipos de lámparas dentro de los más usados:

  1. Haluros metálicos (MH ) : Son usadas para iluminación de interiores y exteriores. Son las más eficientes, desde el punto de vista energético, como generadoras de ‘luz blanca’. Son útiles cuando se pretenden ver los colores similares a como se verían durante el día.

    Pero ‘más luz’ no siempre significa mejor calidad, muchas veces impiden una buena visibilidad sobre todo cuando producen encandilamiento.

  2. Sodio a alta presión (HPS) : Es principalmente usada en exteriores, en luces de calles, estacionamientos, etc… . Es energéticamente más eficiente que las de haluros metálicos y una buena opción cuando no es crítica la apreciación de colores. La luz es amarillo-dorada.
  3. Sodio a baja presión (LPS): Es la más eficiente de todas desde el punto de vista energético. Es la mejor oción cuando además se usa con un artefacto que controla la salida del haz de luz, direccionándolo.

 

Eficiencia lumínica de estas lámparas:

 

 

Tipo de lámpara

Lumens/Watt

Vida promedio de la lámpara (horas)

Haluros metálicos

60-100

10000 – 15000

Sodio a alta presión

45-110

12000 – 24000

Sodio a baja presión

80-180

10000 - 18000

Comparación de costos

Tipo de lámpara

Wattaje (W)

Energía (kWatt/año)

Consumo de 10000 lámparas

Mercurio

175

853

682200

Sodio a alta presión

100

533

426240

Sodio a baja presión

55

328

262400