Gonzalo Tancredi - Depto. Astronomía, Fac. de Ciencias, Montevideo, Uruguay
Tabaré Gallardo - Observatorio Astronómico ``Los Molinos'', Ministerio de Educación y Cultura, Montevideo, Uruguay
Ricardo Gil-Hutton - Observatorio Astronómico ``Félix Aguilar'', San Juan, Argentina
Daniel del Cogliano - Fac. de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de La Plata, Argentina
Ramachrishna Teixeira - Inst. Astronómico y Geofísico, San Pablo, Brasil
La chatarra orbital (orbital debris) esta hecha principalmente de fragmentos de satélites o de etapas superiores de cohetes. Se estima que millones de objetos del tamaño de una bala orbitan la tierra a velocidades relativas de aproximadamente 35000 km por hora.
Para obtener una idea mas realista del número y características físicas y orbitales de los escombros en órbitas próximas a geoestacionarias se hace necesaria su búsqueda a traves de telescopios de porte medio. La información obtenida de un estudio de estas características es fundamental para evaluar el riesgo de cualquier mision espacial.
Por otro lado, la Tierra se ubica dentro de un conjunto de asteroides y cometas que pueden (y lo han hecho) colisionar con su superficie. El Sistema Solar contiene desde sus orígenes una población de cometas y asteroides en continua evolución. Algunos de estos objetos pueden ser perturbados en órbitas que cruzan la de la Tierra u otros planetas.
Mediante el descubrimiento y la clasificación de la población de objetos que potencialmente pueden chocar contra la Tierra, podemos prevenir con gran antelación un fenómeno de este tipo. Al momento se ha descubierto menos del 2 % de la población de asteroides con diámetros superiores al km. La búsqueda se ha centrado hasta el momento en el hemisferio norte, no habiendo en el hemisferio sur ningun proyecto en actividad.
El telescopio de búsqueda (tipo Schmidt) se colocará en la Estación de Altura ``Dr. Cesco'' del Observatorio Astronómico ``Félix Aguilar'' (OAFA, San Juan, Argentina) por las buenas condiciones meteorológicas de la región para la observación astronómica. Un telescopio (tipo Cassegrain) dedicado al seguimiento se colocará en el Observatorio Astronómico ``Los Molinos'' (OALM) del Ministerio de Educación y Cultura, Uruguay, con el cual se determinarán precisas posiciones astrométricas y fotométricas. El tercer instrumento partcipante es el circulo meridiano del Observatorio de Valinhos (Sao Paulo) que posee un software para el barrido automático de bandas de igual declinación. Estas imágenes luego son analizadas para la detección de trazas. El costo total del proyecto asciende a U$S700.000; será presentado en la III Conferencia Espacial de las Américas a fin de lograr la financiación de los gobiernos regionales y agencias espaciales internacionales.
Dado que se podrán detectar objetos mas débiles que en las búsquedas amateurs y en consideración a la asimetría Norte-Sur, la instalación de un programa de búsqueda en America del Sur significará un aporte importante en cuanto al número de objetos descubiertos asi como logrará subsanar en parte los efectos de selección.